Hoy es un día de celebración porque llegamos al episodio número 50 de nuestro podcast «Estímate», y no podíamos celebrarlo de una mejor manera que abordando un pilar fundamental para nuestra paz mental y amor propio: la asertividad.
A menudo me encuentro con personas que prefieren callar para no generar conflicto, terminando por sentirse invalidadas. ¿Te ha pasado que sientes que te «pisan» y no sabes cómo reaccionar? O quizás, ¿te cuesta reconocer lo bueno en los demás?
La asertividad: El puente hacia una autoestima sana
Como bien menciona Olga Catanyer en su libro Asertividad, expresión de una sana Autoestima, la forma en que nos comunicamos es un reflejo directo de cuánto nos valoramos. La asertividad no es solo saber decir «no»; es la capacidad de expresar nuestros sentimientos, necesidades y derechos de manera clara, honesta y respetuosa.
A continuación, te comparto los cuatro tipos de respuestas asertivas que transformarán tus relaciones.
1. Asertividad Positiva: El poder del elogio
A veces pensamos que ser asertivo es solo defendernos, pero la asertividad positiva consiste en expresar lo bueno y valioso que vemos en los demás. Es, curiosamente, la conducta más fácil de realizar porque no implica un conflicto, pero es la que más olvidamos.
Solemos dar por sentado que «lo bueno es lo normal» como dice J. V. Bonet: «No tenemos derecho a criticar si no estamos dispuestos a elogiar». Un simple «me gusta mucho cómo te queda ese color» o «valoré mucho tu comentario en la reunión» puede marcar la diferencia en tus vínculos.
2. Respuesta Asertiva Elemental: Marcando tu espacio
Esta es la expresión llana y simple de tus intereses. Es vital usarla cuando sientes que te están interrumpiendo, descalificando o desvalorizando. No necesitas dar grandes explicaciones, solo necesitas un tono de voz firme y claro, sin llegar a la agresión.
Ejemplos prácticos que puedes usar:
- «No he terminado de hablar y quisiera hacerlo».
- «Por favor, no me grites, yo tampoco lo estoy haciendo».
- «No insistas, por favor, ya te he dicho que no puedo».
3. Asertividad Escalonada: Cuando el otro no escucha
¿Qué pasa cuando la otra persona ignora tus límites una y otra vez? Aquí entra la asertividad ascendiente. No se trata de rendirse ni de empezar a gritar, sino de aumentar la firmeza de tu respuesta de forma paciente y gradual.
Si alguien te interrumpe repetidamente, tu respuesta escala: desde un «por favor, no me interrumpas» hasta un «vamos a ver, ¿puedo terminar de hablar o no me vas a dejar?». Es mantener tu posición con integridad.
4. Asertividad Empática: Validar antes de solicitar
Esta es una de mis técnicas favoritas para evitar herir a los demás sin pasar por alto nuestras propias necesidades. El esquema es sencillo: «Entiendo que tú te sientas así/hagas esto, pero yo necesito…».
Por ejemplo: «Entiendo que andes mal de tiempo y no me puedas devolver mis apuntes, pero es que los necesito urgentemente para mañana». Al ponerte primero en el lugar del otro, reduces su resistencia y abres un canal de comunicación mucho más sano.
¿Qué pasa si la otra persona no responde a mi asertividad?
Esta es una duda muy común. Es importante entender que la asertividad tiene un límite. Nosotros solo podemos influir en la conducta de los demás hasta cierto punto; más allá de eso, la responsabilidad es de la otra persona, no tuya.
Si intentas ser asertivo y la otra persona sigue siendo agresiva o te ignora, lo que debe quedarte es la conciencia tranquila de haber actuado correctamente. No puedes controlar el comportamiento ajeno, pero sí el tuyo.
Tu autoestima es tu respuesta a la vida
La asertividad no es solo una técnica de comunicación, es una herramienta de autocuidado. Al aprender a decir lo que piensas y sientes, te estás diciendo a ti mismo que tu voz importa. Te invito a practicar hoy una asertividad positiva con alguien que aprecies y a marcar un límite claro, aunque sea pequeño, allí donde sientas que es necesario.
Si sientes que te cuesta poner límites, que sueles callar por miedo al rechazo o que la agresividad se apodera de ti en momentos de tensión, no tienes que recorrer este camino a solas. Desarrollar una comunicación asertiva es un proceso que requiere práctica y, a veces, un acompañamiento profesional que te brinde las herramientas adecuadas.
Si estás lista para dar el siguiente paso en tu bienestar emocional, te ofrezco mi apoyo. Puedes agendar una sesión de acompañamiento psicológico conmigo entrando en miconsulta.net.
