A mis 42 años he aprendido

Yo estoy muy feliz, el sábado 18 cumplí mis 42 años de vida, rodeada de muchos gestos, detalles y sorpresas de mi familia y amigos, pero no solo yo cumplí años, el 16 mi esposo Robert también cumplió 42 años, así que ha sido una fiesta doble.

Y como cada año quiero compartir la reflexión de lo que he aprendido:

A mis 42 años he aprendido:

  1. Que practicar la gratitud como un estilo de vida no es una moda, es una forma de vivir que te mantiene conectada con todas las cosas buenas que pasan a tu alrededor, que te ayuda a mantener el enfoque en vivir el presente de tu día a día, té ayuda a superar dificultades y a valorar la persona quién eres.
  2. Que de verdad la Esperanza es lo último que debe perderse, que cuando estas a punto de tirar la toalla y perder la esperanza, te estas cerrando a nuevas oportunidades, experiencias nuevas, pero cuando te aferras a la esperanza, puedes superar momentos difíciles, aparecen nuevas maneras de ver la vida y lo que vives. Cuando menos lo esperas por ejemplo si es una solución que necesitas, esta llega de una manera inesperada
  3. Que las comparaciones siguen afectando la vida de las personas, cuando te comparas con alguien solo tu sales perdiendo, la otra persona ni sufre ni se entera, pero el que se compara se pierde su propia vida y puede estar deseando una vida que tal vez solo ve en redes o detrás de poses que al final nunca son la realidad que se muestra. Y es aquí donde debemos traer a nuestra vida la gratitud, enfocarse en lo que somos y tenemos.
  4. La importancia de Vivir el PRESENTE. Es increíble como podemos darle tanto poder a las cosas que ya han pasado o a las que aun no han llegado. Cualquiera de las dos que hagamos o las dos al mismo tiempo nos Roban el presente, nos roban vivir el aquí y el ahora, y vivir el presente no es algo difícil ni complicado, es mirar cada momento de tu vida siendo consciente de él, es estar verdaderamente en una conversación con una persona mirándola a los ojos y sin que tu mente este volando hacia otros lugares, es tomarte el café sabiendo que te estas tomando el café, es escuchar y prestar atención a tus hijos cuando te hablen sin nada por el medio, es incluso hacer las cosas para ti y no para que otras personas te miren y sepan lo que estás haciendo.
  5. El miedo es una emoción muy fuerte: ella está ahí porque tiene una función de avisarte que algo puede pasar y así te mantiene atento/atenta para tomar decisiones. Pero cuando dejas que te maneje en vez de manejarla tú, las cosas se pondrán a un más difíciles y puedes vivir una experiencia como de película de terror. Hace unos meses me toco volver a revivir para mejorar una situación de salud, los efectos secundarios que implican tomar una hormona, me vi viendo y reviviendo los efectos secundarios del momento y recordando los últimos años que tome diferentes tratamientos hormonales para la endometriosis y sus efectos negativos en mí, en muchos momentos sentía que ese miedo me quería consumir y quedarse para siempre en mi vida porque mi CEREBRO me decía fuerte y claro, no me gusta lo que está pasando y se mantenía en alerta todo el tiempo. Para enfrentarlo tuve el apoyo de mis hijos, mi esposo, familiares y muchas amigas que me escuchaban y me acompañaban, me sirvió escuchar mis miedos, recordar que ya había superado experiencias como esas, que no estaba sola. Mis hijos y mi esposo quienes me escuchaban y me animaban, también al expresar mis temores trataban de ayudarme a reestructurar las ideas sobre lo que estaba viviendo.
  6. Y le sigue entonces lo maravilloso que es tener una familia que te apoye, que te acompañe, que cada día te demuestre que tu eres importante y vales, no por lo que haces sino por quién eres. Porque muchas veces me he sentido mal por no poder hacer tantas cosas como antes, pero ellos me recuerdan que ellos no necesitan que yo haga, que con el simpe hecho de ser y estar es más que suficiente. Soy muy afortunada de tener a Robert y mis hijos Nicolas y Steve. Gracias a ellos por existir en mi vida. Y eso, aunque me costó mucho tiempo entenderlo hoy es un gran aprendizaje, mi familia no me valora porque yo haga mil cosas, me valora por mi presencia en sus vidas.
  7. A seguir manteniendo mi relación con Dios, por el estoy donde estoy y en pie, porque la fuerza de la oración me ha sostenido estos últimos años y meses con diferentes situaciones de salud, sentarme cada mañana en mi sala, leer las lecturas del día, la reflexión, orarle, agradecerle y pedir por quienes me rodean y sus distintas situaciones, han sido un regalo que no tiene precio. Siempre he dicho que antes de lo que vivir en el 2024 con las crisis funcionales, Dios ya me había estado preparando con tantos años de oración personal y de una relación hermosa con él.
  8. He confirmado nuevamente la misión que tengo con quienes me rodean. Y esa es ser luz y presencia para sus vidas, estar ahí, aunque sea para preguntar ¿Cómo estás?, Para hacerle sentir que no está sola o solo. Para darle seguimiento en sus propias situaciones o en situaciones de familiares. Por que para mi saber que tengo una comunidad familiar y de amigos que están para mi vale mucho, así que yo también quiero brindarle eso mismo a quienes me rodean, y lo hago sin esperar nada a cambio.
  9. A tener compasión por uno mismo cuantas veces he dudado de mí, o mis capacidades comparándome por quien era y lo que, hacia antes de la crisis de salud del 2024, y se me olvidaba que, así como era compasiva con otros me faltaba a veces la compasión hacia mí misma, la compasión que te abraza, que te sostiene, que reconoce como has sido una campeona sorteando las olas con una tabla de surf en un mar con olas inmensas, en estos días me escuche decirme a mi misma, bien hecho Jeymi, eres una campeona.

Y por ultimo

10.Sobre la importancia de vivir una vida simple, una vida simple es preguntarte: ¿esto realmente aporta o solo ocupa espacio? Y vivir así implica menos distracciones, menos complicaciones, menos presión… Así como también más conexión contigo, con lo que importa, con lo que te da paz. A veces, vivir mejor no es hacer más… es soltar más.

 Al mirar estos 42 años, confirmo que una vida plena no se construye desde la perfección, sino desde las pequeñas decisiones que tomamos cada día: agradecer lo que tenemos, mantener viva la esperanza, dejar de compararnos, vivir el presente con conciencia, enfrentar nuestros miedos con valentía, dejarnos amar por quienes caminan a nuestro lado, fortalecer nuestra relación con Dios, ser una presencia de luz para los demás, tratarnos con la misma compasión que ofrecemos a otros y aprender a vivir con más sencillez. Cada experiencia, incluso las más difíciles, ha sido una maestra que me ha recordado que el verdadero valor de la vida no está en cuánto hacemos, sino en cómo amamos, cómo vivimos y en la huella de paz y esperanza que dejamos en el corazón de quienes nos rodean.

Y quiero dejarte estas preguntas para reflexionar sobre cada punto de aprendizaje que he compartido contigo hoy:

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué motivos de gratitud hay hoy en tu vida que quizás has dejado de valorar por la rutina?
  2. Cuando enfrentas una dificultad, ¿alimentas más la desesperanza o la confianza en que siempre puede aparecer un nuevo camino?
  3. ¿Con quién te estás comparando y qué parte de tu propia vida estás dejando de disfrutar por hacerlo?
  4. ¿Qué podrías hacer hoy para vivir este momento con más presencia y menos distracciones?
  5. ¿Qué miedo está tomando decisiones por ti y qué pequeño paso podrías dar para empezar a enfrentarlo?
  6. ¿Les permites a las personas que te aman recordarte que tu valor está en quién eres y no solo en lo que haces?
  7. ¿Cómo estás cuidando tu relación con Dios o tu vida espiritual en medio de las ocupaciones de cada día?
  8. ¿Quién necesita hoy una llamada, un mensaje o una simple pregunta de tu parte que le haga sentir que no está solo?
  9. ¿Te hablas con la misma paciencia, comprensión y cariño con los que acompañas a las personas que amas?
  10. ¿Qué podrías soltar hoy para vivir una vida más simple, más ligera y con mayor paz?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Ir al contenido