¡Llegamos a 600! La historia de Vivir en Armonía

“Hoy no quiero hablarte solamente de 600 episodios. Quiero contarte la historia que hay detrás de ellos: una historia de sueños, pausas, aprendizajes y momentos en los que tuve que aprender a vivir en armonía conmigo misma.”

Cuando los sueños se hacen realidad

Quiero comenzar llevándote varios años atrás, hasta el 2015.

En ese momento, una joven que siempre había disfrutado hablar frente a un micrófono decidió comenzar un nuevo camino. En 2014 había dejado el trabajo tradicional para emprender y, después de varios meses participando en programas de radio hablando sobre familia y pareja, apareció una nueva posibilidad: hacer un podcast.

Mi esposo Robert Sasuke me habló de este formato y la idea me gustó. Me permitía crear un programa que las personas pudieran escuchar en el momento que quisieran, sin depender de una transmisión en vivo.

Así, en marzo de 2015, con su apoyo, grabé y produje el primer episodio de Vivir en Armonía.

Elegí ese nombre porque quería crear un espacio relacionado con el desarrollo humano y el crecimiento personal, pero no solamente desde lo individual. Quería hablar también de cómo podemos relacionarnos mejor con las personas que forman parte de nuestra vida.

La primera temporada tuvo nueve episodios. Después llegó una pausa. Por razones de salud y también por el nacimiento de mi segundo hijo, tuve que detener el proyecto.

Dos años después, en 2017, decidí volver.

El 1 de mayo de ese año comenzó una nueva temporada con el episodio ¿Por qué son importantes las habilidades sociales?

Esta vez el podcast tenía un enfoque dirigido principalmente a la mujer y a los diferentes roles que podía desempeñar en su vida, pero siempre desde una mirada de desarrollo humano y crecimiento personal.

Comenzamos a hablar de autoestima, relaciones, familia, pareja, comunicación, emociones, maternidad, límites, culpa, asertividad y muchas otras situaciones que forman parte de nuestra vida cotidiana.

Con los años, Vivir en Armonía también fue cambiando conmigo.

La Jeymi que comenzó en 2015 no es la misma que hoy está grabando este episodio. He vivido otras experiencias, he aprendido otras cosas y también he tenido que enfrentar situaciones que nunca imaginé que formarían parte de mi historia.

Una de ellas ocurrió en 2024. una pausa que no estaba en mis planes

El 5 de abril de 2024 mi vida cambió. Ese día tuve el primero de una serie de episodios que terminaron llevándome a un diagnóstico que hasta ese momento ni siquiera sabía que existía: crisis funcionales no epilépticas o crisis no epilépticas psicógenas.

Al principio no sabíamos qué estaba ocurriendo. Mi cuerpo comenzó a presentar movimientos que yo no podía controlar. Podía escuchar lo que ocurría a mi alrededor, pero no podía responder de la manera habitual. Vinieron visitas a emergencias, hospitalizaciones, estudios, consultas médicas y muchas preguntas que durante un tiempo no tuvieron respuesta.

Poco a poco, con el acompañamiento de especialistas, pudimos entender qué estaba pasando.

Aquella situación afectó muchas áreas de mi vida.

Durante un período ni siquiera podía utilizar el celular con normalidad. Muchas personas sabían de mí a través de lo que mi esposo les contaba. Fueron meses difíciles. Sin embargo, poco a poco. Empecé a recuperar algunas capacidades. Comencé a sentir nuevamente confianza. Y apareció una pregunta:

¿Y si vuelvo a grabar? Tenía miedo, pero lo hice, en agosto de 2024 me animé a grabar nuevamente un episodio corto de Vivir en Armonía, con la ayuda de mi esposo, Robert.

Fue un episodio muy sencillo, pero para mí significó muchísimo.

Y aquí hay algo que hoy puedo reconocer con mucha claridad: todos los años anteriores de Vivir en Armonía también fueron parte de ese proceso. En 2024 tuve que ponerlo en práctica conmigo.

Y aquí estamos: 600 episodios: Llegar hoy al episodio 600 tiene para mí un significado diferente. Si solamente mirara el número, diría: «600 episodios». Pero detrás de ese número hay una historia. Comenzamos con nueve episodios en 2015. Hicimos una pausa.

Volvimos en 2017.

Seguimos creando durante años.

Vivimos diferentes etapas.

Hablamos de cientos de temas.

Conocimos personas.

Tuvimos invitados.

Compartimos libros, historias y experiencias.

Y en 2024 tuvimos otra pausa que tampoco estaba en mis planes.

Pero volvimos.

Hoy valoro mucho más cosas que antes podía dar por sentadas.

Poder hablar.

Poder leer.

Poder escribir.

Poder preparar un episodio.

Poder sentarme frente a un micrófono y decir:

«Hola, soy Jeymi y esto es Vivir en Armonía». Después de todo lo vivido, eso tiene un significado especial.

Lo que estos 600 episodios me han enseñado: Durante estos años hemos hablado de muchísimas cosas.

Hemos hablado de presencia, escucha interna, aceptación, responsabilidad emocional, límites, gratitud, simplicidad, coherencia y amor propio. Hemos hablado de autoestima, emociones, relaciones, familia y pareja. Pero si hoy tuviera que resumir todo lo que he aprendido en estos 600 episodios, diría que vivir en armonía no significa tener una vida perfecta. Significa aprender a relacionarnos con nuestra vida tal como es.

Hay momentos de alegría.

Hay momentos difíciles.

Hay situaciones que podemos cambiar y otras que no.

Hay días en los que tenemos claridad y otros en los que necesitamos simplemente esperar.

También aprendí que hacer una pausa no significa necesariamente abandonar.

Gracias a todos los que me han acompañado en esta gran aventura que es el PODCAST Vivir en Armonía.

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